Cuando en 1957, los primeros padres optaron por "nombrar" el colegio que fundaban para la educación de sus hijos, encontraron en la fe, en la humildad y en la valentía de un catamarqueño, frailecito franciscano, Fray Mamerto Esquiú, la síntesis acabada entre Vida, Fe y Cultura.
Había que dar respuesta a la historia y a las necesidades educativas. Clarificar valores, decirlos y defenderlos.
En una personalidad propia de un mundo de virtud, tres son los que aquellos padres fundadores distinguieron en Fray Mamerto Esquiú, para que a modo de raíz y sostén, vivificaran no sólo el quehacer educativo, sino primordialmente la mística e identidad institucional.
Es por ello que los invitamos a conocer el ser de nuestro Colegio, a través de la Verdad, la Justicia y la Libertad. Ellos surgen del ser de nuestro Patrono y son luz del Ideario del Colegio Esquiú.
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